La salvación
- José Martí
- hace 3 días
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Es tiempo de pedir deseos para el nuevo año. Los granotas lo tenemos claro.

Los granotas hemos pedido al nuevo año el ascenso a Primera. Por costumbre o por defecto. Luego ya caemos en que ese deseo ya lo alcanzamos en 2025 en El Plantío, aunque en realidad no lo termine de parecer. Y entonces lo cambiamos por permanecer en Primera en 2026.
Para eso hemos confiado la dirección de la nave a un portugués inexperto. Nuestro nuevo deseo para estos días es que el Rey Castro nos traiga de Sevilla un regalo en forma de victoria, en vísperas de la Epifanía, después de tres meses sin ganar (la última victoria fue el 4 de octubre). Sería un golpe de efecto. Aire fresco en el vestuario. Una entrada triunfal en el club.
Aseguran desde el club que el tal Castro es un astro. Permítanme la rima fácil, aunque no sé qué decirles. El tipo encastró a su anterior equipo nantesino en zona de descenso de la liga francesa hasta que fue despedido. Au revoir. Tampoco cuenta con un gran currículum a sus espaldas para darnos tranquilidad, pero como no queremos ser un avucastro (“persona pesada y enfadosa”) ni un criticastro al uso, démosle un margen de confianza. No nos queda otra.
Todos queremos que Castro triunfe y que haga del Ciutat un castro (“fortificación en lo alto, difícil de asaltar”). El apellido, ya ven, da para mucho. Ahí está la clave del éxito: hacer un fortín del templo granota que lleva más de medio año sin ver un triunfo de su equipo. Si logra que Orriols se convierta en un campo difícil para el rival estará asentada la base del plan de salvación.
"El experimento Castro no deja de ser una tentativa muy similar a aquella de Pereira"
Todos anhelamos que el experimento Castro salga bien. Pero no nos negarán que toda esta situación no les resulta familiar. ¿No les suena al último año en Primera? ¿Castro hermanastro de Pereira? ¿Vidas paralelas, venidos de otras ligas en plan salvador? Porque su aparición no deja de ser una tentativa muy similar a aquella de Pereira…
No nos pongamos en lo peor. Alejemos los malos pensamientos. Fuera los agoreros. El buen trabajo y la profesionalidad de la dirección técnica nos deberían llevar a pensar que han tenido sus razones y motivos fundados para elegir a este desconocido en nuestro país para el banquillo granota. El primer partido del nuevo año nos lo confirmará. O no.




