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Icono granota

  • José Martí
  • 12 sept 2025
  • 2 Min. de lectura

Eyong cumple con todos los parámetros para ser el heredero de aquellos delanteros centros míticos del pasado granota.


 Nuestras esperanzas están puestas en el nuevo delantero icónico granota, un chaval camerunés de 21 años con pinta de romperla y ganas de seguir la tradición de aquellos puntas explosivos que nos hicieron resurgir de las cenizas en la pasada década como Caicedo, Koné o Martins.


Esperamos con ansia el domingo para verlo debutar frente al Betis con el 21 a la espalda, entornar los ojos desde nuestro asiento y admirar su carrera por el campo con ese aspecto que tanto nos recuerda a Felipe Caicedo: potente, rápido en el área, fuerte golpeo, visión de juego… está llamado a ser la encarnación sucesiva de uno de esos grandes goleadores (19 en el filial groguet) que tan buen resultado nos dieron en el pasado, tanto a nivel deportivo como económico.


Nos dicen que, además de rápido en los espacios, es un “asesino del área”, un killer especializado en reducir a sus víctimas en pocos metros, de los que primero desarman al defensa y luego lo aniquilan, sin sufrimientos gratuitos. Ya saben, de esos delanteros centros auténticos que gozan acuchillando en corto en el área pequeña. Sin compasión.

Respetar ese linaje estético debería ser un requisito para fichar goleadores en el Levante en la punta de ataque. Una feliz tradición a preservar.

Porque un nueve, aunque lleve el 21, ha de desgarrar. Si no es con gol al menos poniendo ganas y electricidad. Como un diez -aunque lleve el 24 de Carlos Álvarez- debe aportar imaginación y alternativas. Esa pareja va a trasmitir vida al equipo y darle al juego la intensidad emocional que necesita. 


Su perfil de jugador cumple con el canon granota de ariete de color, delantero centro puro, para correr como una gacela tras el balón en los contragolpes. Respetar ese linaje estético debería ser un requisito para fichar goleadores en el Levante. Una feliz tradición a preservar, aunque no siempre tiene por qué salir bien. Ahí tienen a Bouldini, víctima del fútbol moderno (risas).


Karl Edouard Blaise Etta Eyong es el tipo llamado a dar grandes alegrías a los aficionados. Nos lo comentó un amigo veterano cabanyalero entornando los ojos como si forzara la vista, aunque no use gafas, en voz baja, casi al oído, como si tuviera miedo a desvelar un secreto, mientras se le hacía la boca agua: “t'ho imagines fent diablures en l'àrea, entenent-se ell i el mago Carlitos?”. A saber la de jugadas y goles de estos dos que se estará imaginando.   


Lo tiene todo para triunfar. Eyong me refiero; el otro -nuestro amigo- ya es un campeón. Con experiencia en Primera (ya lleva un gol y asistencia en tres jornadas), hambre por exprimirse al máximo, ganas de darlo todo y de crecer con nosotros. Todo apunta al éxito. De su rendimiento depende gran parte del logro de los objetivos.

Empezaremos a verlo el domingo. O no.

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