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  • Aristotelicando

El abismo económico del Levante UD: concurso de acreedores, de compradores o de inversores granotas

Antes de empezar hay que tener en cuenta que al no estar publicadas las cuentas los datos que se van a exponer a continuación pueden no ser del todo exactos, pero en cualquier caso sí serán aproximaciones ciertas. Es lo que tiene ser un simple accionista levantinista y no un periodista choto, que la directiva no te filtra la documentación que solo debieran tener los socios.


Un año más hemos de estar pendientes del Fair Play Financiero, y es que nuestra situación económica no solo no ha mejorado en nada, sino que ha empeorado. Ya no solo porque el no ascenso de categoría nos vaya a privar de ingentes ingresos televisivos, el principal ingreso de nuestro club, sino que encima, oh sorpresa, las ventas que habíamos presupuestado una vez más no se han cumplido. Y es que se presupuestó 13,64M en ventas, y nosotros obtuvimos en el mercado de verano 7,553M (Bardhi, Roger, Melero y Malsa), a los que hay que sumar 0,55 M por Omar Faraj y 0,25 M por Sevikyan, y alrededor de 0,8 M por los derechos de cobro por Shaq Moore, lo que da un total de 9,153 M, y a lo que hay que sumar 0,2 M al haber alcanzado Aitor Fernández los 21 partidos con Osasuna (exactamente ha jugado los 21 necesarios), lo que da un total de 9,353 M en ventas, por lo que aún es necesario vender, antes del 30 de junio, por, al menos, 4,487 M. Y en realidad debe ser por una cantidad mayor, puesto que en el presupuesto no estaba previsto la destitución de Nafti, con su correspondiente finiquito, y la contratación del equipo de Calleja, con un caché mayor.


En salarios de la primera plantilla nos hemos gastado 20,96M, cuando solo nos podíamos gastar 11,699M, es decir, como ya advirtió el propio Quico Catalán lo teníamos ampliamente superado, exactamente tenemos un déficit en el límite salarial de 9,261 M. Y si pudimos inscribir a los jugadores fue única y exclusivamente por la venta de jugadores y la liberación de ciertas fichas astronómicas como por ejemplo el de cierto jugador, de cuyo nombre no quiero acordarme, que se fue rumbo al Villarreal. Este año esto no va a pasar, y es posible que ni siquiera ciertas renovaciones puedan inscribirse. Por supuesto, Iborra con su salario actual en totalmente inviable.


A este límite salarial hay que restarle por de pronto las pérdidas que tengamos al cierre del ejercicio, que estando cercanas a los 4,5M nos dejarían un límite salarial de 7,199M, es decir, el 13º de la categoría. Y esto sin contar que dejamos de ingresar 18M de la ayuda al descenso. Es decir, en este verano, para poder tener un presupuesto de mitad tabla hemos de ingresar la misma cantidad que dejamos de recibir por la ayuda al descenso. Spoiler: No va a pasar.

Todo este panorama económico nos obliga a tener más ingresos y menos costes, por lo que no sería descabellado pensar en un aumento de los precios en los abonos

¿Esto quiere decir que se van a ir todos, va a haber un apocalipsis y no vamos a poder competir? Pues actualmente tenemos dos opciones en lo que se refiere al terreno deportivo: Bien empezar a vender todo lo que tengamos, incluido, aunque me duela más que nada, a la sonrisa más bonita que ha conocido la Comunitat Valenciana (Pepelu); o bien agarrarnos a la norma de ahorro del Fair Play Financiero, que como hemos explicado en otras ocasiones te permite inscribir a partir de los nuevos ingresos o ahorros, y no a partir del balance final. Esto es, por cada 10 euros que ahorras, te permite inscribir 4 (para la temporada 23-24 se ha reformado la norma y en vez de 25%, te permite inscribir el 40%). Si nos acogemos a esta norma, a la que ya nos hemos acogido los últimos 3 años, pues es posible que podamos tener un equipo algo decente, pero lo que estaremos haciendo es echar el balón hacia adelante, teniendo que presupuestar ventas y sabiendo que en algún momento habrá que cuadrar balances. Así con los ahorros de ficha de ciertos jugadores, podrías inscribir a nuevos con salarios mucho menores y que viniesen a coste cero. Lo que viene siendo un proyecto low cost de toda la vida.

Todo este panorama económico nos obliga a tener más ingresos y menos costes, por lo que no sería descabellado pensar en un aumento de los precios en los abonos. Lo que sí es más descabellado pensar, aunque sería lo justo y lo necesario, es en el recorte del sueldo del que dirige el Consejo de Administración. Lo que sí se hará con toda seguridad es el despido de muchos empleados en el club. Ya sean administrativos, personal de la cantera e incluso altos mandos, pues cabe recordar que tenemos una plantilla no deportiva totalmente sobredimensionada, superior incluso a la de clubes como el Villarreal.

Si no se pone solución a este problema económico este año y no se asciende, el club estará totalmente quebrado y será inviable su permanencia en Segunda División

La posibilidad de entrar en causa de disolución el día 1 de julio y por tanto en concurso de acreedores de forma obligada es muy real. Si el Levante UD publicara como hacen otros equipos como el Granada CF u Osasuna, los estados intermedios de las cuentas, podríamos hablar con más precisión, pero la transparencia y la información al accionista nunca han sido el fuerte de este club. En cualquier caso, si no se pone solución a este problema económico este año y no se asciende, el club estará totalmente quebrado y por supuesto sería inviable incluso su permanencia en la Segunda División.

Pero como escuchamos ayer al presidente de la Fundación del Levante UD, máximo accionista del club, esto no es ningún problema, puesto que prefiere a un Levante UD quebrado, con las gradas vacías y en tercera división (ahí donde juega ahora nuestro filial, el Villarreal C, el Hércules B, el Atzeneta…) y que sea de los valencianos, antes que venderlo a un inversor que nos salve de la práctica desaparición.


¿Esto es amar al Levante UD? ¿Acaso ha preguntado qué es lo que queremos los levantinistas? ¿Está dispuesto él, o alguien del Consejo de Administración a poner un solo euro? ¿Se ha planteado al menos una ampliación de capital suscrita por los propios aficionados granotas? ¿Dónde se han quedado las promesas de renovación del sistema de elección de los patronos y la de buscar un inversor valenciano que se hiciera con un paquete accionarial importante, pero no de control? El problema es que este hombre no tiene palabra, ergo no tiene honor alguno. Fiarse de él es dejarse guiar por un ciego al lado de un precipicio. El daño ya está hecho, al menos váyanse y dejen que venga alguien a solucionarlo, sea valenciano, cubano, ruso o saudí. Porque sí, preferimos un Levante UD de los valencianos, pero los patronos de la Fundación y este Consejo de Administración no nos han dejado opción.

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