Adiós de una vez (o no)
- JosĆ© MartĆ
- hace 10 horas
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Ha costado pero parece que, por fin, el Levante se ha quitado el lastre de un futbolista en los Ćŗltimos coletazos de su carrera profesional que, desde su regreso, no solo no aportaba nada sino que restaba mucho.

No querĆamos. De verdad que no querĆamos. Por aquello del āno hay mayor desprecio que no hacer aprecioā pretendĆamos hacer mutis por el foro una vez consumada la marcha de Morales. No hablar mĆ”s del personaje y ya estĆ”.
Nos habĆamos propuesto dejarle en paz porque, una vez extirpado, ya no podĆa hacer mĆ”s daƱo a nuestro escudo. Total, Āæpara quĆ© ahondar en la herida? Pero su empeƱo en hacer ruido y tratar de maquillar su triste adiós por la puerta de atrĆ”s nos obliga a algunas reflexiones y puntualizar algĆŗn aspecto.
En primer lugar, se ha demostrado que el entrenador que triunfa en el fútbol de élite es aquél que sabe domar los egos desbocados. Vean sino al Madrid con Alonso y Arbeloa. O Luis Enrique en el PSG.
Precisamente, uno de los grandes mĆ©ritos de Castro ha sido poner en su sitio al prejubilado Morales. El tĆ©cnico luso ha primado el tema deportivo y las oportunidades a los jóvenes en igualdad de condiciones sobre el ascendente del veterano. Calero prefirió en su momento contemporizar para evitar incendios internos y presiones externas ante el poder e influencia del de Parla en el club, como se ha visto hasta el final. Solo asĆ se puede entender que en el Levante Femenino no se haga limpia total con la principal responsable del estrepitoso fracaso de esta temporada, que va mĆ”s allĆ” de la simple āmala suerteā como apuntó Pablo SĆ”nchez (solo nueve puntos en el casillero). O que se le haya organizado el paripĆ© del martes, cuando es evidente que la grada hace tiempo que le dio la espalda. Este servilismo oficial solo podrĆa explicarse por la deuda económica pendiente con el jugador o por la mĆ”xima de āa enemigo que huye, puente de plataā. ĀæDemasiado sibilino? Ā
"La mayorĆa no queremos saber nada mĆ”s de Ć©l. Cada mención suya nos recuerda sus deslealtades"
En este club solo deberĆan tener cabida la humildad y el trabajo de tipos como Iborra. Promocionar eso. La granota, en general, es una afición madura, a la que no se le engaƱa fĆ”cilmente con dos eslóganes y unas lĆ”grimas forzadas. Tampoco con los egos superlativos de quien solo busca ser aplaudido, erigirse en el protagonista, con su ridĆcula vuelta de honor en solitario en La Cartuja dejando a todo el grupo celebrĆ”ndolo, o su numerito tras el partido del Mallorca sin nadie que le haga pasillo mĆ”s que la chavalerĆa de los recogepelotas instigados por P. MartĆnez. Por cierto, ni ha sido el mĆ”ximo goleador histórico ni ha sido (siempre en pasado) el mejor jugador de la historia centenaria del Levante. Un respeto.
No sabemos si, con tanto homenaje, desde el club piensan seguir dorĆ”ndole la pĆldora y humillarse mucho mĆ”s. DeberĆan pasar pĆ”gina de una vez. La mayorĆa no queremos saber nada mĆ”s de Ć©l. Cada mención suya nos recuerda sus deslealtades. Ā
Centrémonos en los abonos para la próxima temporada a partir del lunes y en el ilusionante nuevo proyecto. Prometemos no volver a hablar mÔs de José Luis⦠o no.
