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Las "contingencias"

  • José Martí
  • hace 22 horas
  • 2 Min. de lectura

No deja de asombrarnos la capacidad del club para ir modificando e hinchando los números de la deuda.


Los granotas no salimos del asombro con las nuevas cuentas que han aparecido de pronto sacadas de la chistera. Resulta que los números de hace un año no eran ciertos por culpa de “las últimas contingencias” que han hecho que la deuda se vuelva a disparar por "errores" del pasado.


En el último curso se han vendido jugadores por cantidades elevadas (Kocho, Andrés...), se ha liberado masa salarial, reducido drásticamente los gastos y, sobre todo, se ha subido a Primera. Pero la deuda se ha vuelto a disparar de forma sorprendente en más de un 14% (de 140 a 160,7 millones de euros).


Pese a que se hizo una auditoria que en su momento se calificó de “rigurosa”, las “contingencias varias” todavía siguen apareciendo de la nada, brotando de pronto por las oficinas del Ciutat como si fueran setas. Juguetonas, revoltosas. “Ahí va, una contingencia” debe decir sorprendido al abrir un cajón Carlos Ausell, el cuarto director financiero de Danvila en apenas tres años (ya es sintomático que duren tan poco). “Y por aquí veo otra”, dirá atónito atrapándola para que no se le escape.


Ojo, no hablamos de unos miles de euros, sino un reajuste de millones y millones, hasta 16,2 millones de euros en “contingencias repentinas”. Claro, como las setas, hay contingencias de diversas especies que surgen espontáneas aquí y allá. Multas que parecen hongos verdosos y malolientes, subvenciones no ejecutadas que vienen con recargo como si fueran rebollones mohosos, impagos, boletus en forma de intereses… A Danvila se le está poniendo cara de micólogo.


"El futuro de nuestro querido Levante está en sus manos y, al final, solo nos queda poder fiarnos ciegamente"

A este paso terminaremos ingiriendo setas psicotrópicas para poder tragarnos todo lo que nos dicen. Porque nadie asegura que, con tanta humedad, dentro de medio año no vuelvan a germinar más “contingencias” en el rincón de algún despacho y nos cuenten otro cuento con las cuentas.   


A los granotas de a pie, inexpertos financieros, nos queda la sensación de maquillaje en los balances, cierto trilerismo, falta de rigor y que el famoso plan de reestructuración de pagos salta por los aires. Pero el futuro de nuestro querido Levante está en sus manos. Al final, solo podemos fiarnos ciegamente y decir, como Charlie Wilson cuando votaba en el Capitolio: “Señor secretario, hay muchas cosas que no entiendo y otras con las que no estoy de acuerdo. Pero, puesto que afirma que son importantes, votaré a favor de todas ellas”.


Lo que nos importa ahora mismo es lograr la primera victoria en casa tras toda una primera vuelta sin conseguirlo. El del Elche es partido clave para no descolgarse definitivamente ante la cuesta de febrero que se nos viene encima. Serían demasiadas “contingencias” a las que hacer frente. O no.

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