top of page
  • J.M.Vázquez

A cara de perro contra el gigante manchego

Pese a la incredulidad de muchos, la promesa de Calleja de que había otra vía para ascender era verdad. Se trata de un pequeño torneo en el que el tercer clasificado de la liga regular no asciende casi nunca, y en el que nos ha tocado enfrentarnos al club con la afición más numerosa y radical de Europa. Pero el éxito o fracaso de la temporada pasa por aquí, por lo que el Levante está condenado a espabilar o morir en la orilla. Enfrente, estará el equipo revelación del fútbol español: el Albacete.

 

¡Locura manchega!

 

¡Que afición la del Albacete! En un nuevo acto de heroicidad, la marea blanca ha amenazado con invadir el Ciutat, estilo Eintracht, obligando al Levante a regalar desesperadamente las entradas. Si no, seguramente habrían venido 5.000, mas o menos los mismos que acudían al Carlos Belmonte el año pasado, en Primera RFEF. O incluso más del doble de los que les acompañaron al ascenso en La Coruña. Pero ahora la situación ha cambiado, al haberse armado la locura y el éxtasis, no solo en Albacete, sino en todo el planeta. Como bien ha declarado su mister, Ruben Albés, estos días “Todo el mundo es un poquito del Alba”. De hecho, me sorprendí el otro día cuando un amigo que reside en Eslovaquia me comentó que tiene un vecino que aún no ha colgado la bandera del “queso mecánico” en el balcón de casa. Hay gente rara hasta para esto.

 

El equipo a batir

 

Haciendo cábalas, la gente sigue teniendo dudas de si el Albacete es el equipo a batir o la “cenicienta” de los Playoffs. Según los precedentes, el sexto clasificado ha ascendido en cinco ocasiones desde 2011, y lleva haciéndolo consecutivamente en las tres últimas temporadas: Elche, Rayo y Girona. Por su parte, el tercero tiende a caer en semifinales. Sin embargo, más allá del rival, el hecho de que el empate sea suficiente para los granotas habrá sido seguro motivo de festín para Calleja, acostumbrado a amarrar ese resultado. Ello puede ser también razón de escalofrío para la afición, al atreverse a pensar que Calleja pueda encerrar a los nuestros. Lo bueno es que así, si la cosa va mal, los jugadores granotas estarán frescos para intentar ascender por la tercera vía. Como dirían los andaluces: ¡Viva la vía!

 

Por qué tener miedo

 

El Albacete aún no ha ganado al Levante este año, ninguno de sus jugadores titulares supera o iguala el valor de mercado de ningún granota, su historia es menos laureada, su entrenador más inexperto, su afición menos numerosa y su provincia más insignificante. Y, a pesar de todo, a quien van a temblar las piernas en la eliminatoria es al Levante. ¿Por qué? Probablemente, porque en unos playoffs todo pasa a un segundo plano, y lo único importante es la dinámica. Y ahí arrasan los manchegos, que llevan sin perder desde la jornada 35. Desde entonces, han sumado 15 puntos, cuatro mas que los granotas, bajo un clima de furor popular.

 

Rebelión en la granja

 

En Agosto, el Albacete no era mas que un recién ascendido, con el segundo límite salarial mas bajo de la categoría, una plantilla sin grandes nombres y un entrenador con una corta trayectoria. Hoy, Ruben Albés está de moda, y el atractivo fútbol de los manchegos también. Han roto todas las estadísticas, convirtiéndose en el conjunto mas anotador de Segunda, gracias a los goles de su máximo goleador: Higinio, que venía de fracasar en las ligas de Polonia y Bulgaria. El desenfreno popular ha ido creciendo a lo largo de la temporada, el Belmonte ha duplicado su asistencia y Albacete ya cree que el regreso a Primera tras quince años de drama y abandono de la afición a su club es más que posible. Para continuar con el sueño, David tendrá que matar a un Goliat cojo y manco.

Comments


bottom of page