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  • Alejandro M.V

Euforia desmedida para un equipo abocado al playoff

El Levante UD se encuentra con la oportunidad de seguir peleando el ascenso directo hasta la última jornada tras ganar en tiempo de descuento


El milagro no se produjo en Anduva, ni en Cartagena, ni en Vitoria, sino en Villarreal. El Levante necesitaba que alguno de sus rivales directos pinchara para llegar a la última jornada liguera con opciones reales de ascender directamente. Y el que más cerca estuvo de hacerlo fue el conjunto granota.

El equipo mostró en La Cerámica la misma versión conformista que el resto de la temporada: 0-1 tempranero y a conservar el marcador con un juego lento y adormilado. En el lado contrario, un Villarreal B que apenas inquietó a Femenías y cuyo principal peligro llegó en las acciones a balón parado y en las botas de Millán. Pues aun así, el equipo filial llegó a igualar el resultado hasta dos veces ante un timorato Levante que parece tener prohibido ganar por dos goles de ventaja.

Tras el regalo del 1-2, nuevamente el equipo no supo sentenciar un partido que tenía totalmente a favor. La parsimonia de Iborra, que juega con dos marchas menos que el resto, regaló un empate que era un mazazo para las aspiraciones granotas, tanto de ascenso directo como en playoff. Porque no es lo mismo llegar a las eliminatorias con una racha negativa que sumando los últimos seis puntos y con confianza ascendente.


Y ese es el lado bueno de la película: el Levante por fin saca el orgullo para ganar un partido apretado, recupera a un efectivo como Brugué (clave en el penalti decisivo) y anota tres goles para levantar la lastrada moral ofensiva del equipo. Un aspecto que indudablemente mejora con la presencia de Montiel y Bouldini, jugadores determinantes que un equipo con tan poca garra no se puede permitir prescindir de ellos. Una situación similar a la que ocurre en defensa con Pubill y Muñoz, suplentes en beneficio de unos nerviosos Saracchi y Son, cuyo papel a lo largo de la temporada ha ido perdiendo fuerza.


Salvo milagro, el Ciutat albergará por primera vez en su historia un playoff a Primera División ante unos rivales contra los que no ha concedido ninguna derrota esta temporada. Hasta entonces, no queda otra que ganar al Oviedo y esperar una sorpresa del Leganés. Si todavía nos dará el ascenso Enric Franquesa y todo.


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